El Tenerife femenino encajó su primera derrota de la campaña, este domingo, en el Heliodoro. El cambio de feudo no le ha venido nada bien a las blanquiazules, que siguen sin conocer la victoria en el estadio capitalino, mientras que, a domicilio, cuentan sus encuentros por victorias.
El Éibar llegó a la isla con la lección bien aprendida y aplicó lo que ya había hecho el Espanyol en el mismo Heliodoro. Las vascas anularon el fútbol ofensivo de las tinerfeñas que, aún así, por intenciones y disparos a puerta merecieron mucho más. De hecho, las armeras se llevaron el partido en su único disparo entre palos, en el 85, tras una contra fulgurante que finalizó Carmen Álvarez.
Los 26 tiros de las locales, 6 de ellos a puerta, no sirvieron para nada, y las de Eder Maestre no han logrado, aún, hacer ningún gol en el Heliodoro en los tres encuentros que han disputado como locales, en lo que va de Liga. Las tinerfeñas, aún así, continúan entre los cinco primeros clasificados, tras sumar 12 de los primeros 21 puntos en liza.






















