A pesar de continuar manteniendo una renta relativamente solvente con respecto al descenso, y que sigue ocupando un lugar muy cerca del ecuador de la clasificación, el Tenerife llegará al choque ante el Andorra, de este domingo, con más de un mes y medio sin ganar, desde que, el pasado 13 de septiembre, doblegase al Leganés en el Heliodoro.

Y es que las señales no terminan de convencer, si bien es cierto que, en Sabadell, al menos, el cuadro chicharrero logró frenar la sangría de continuas concesiones que venía permitiendo a sus rivales, en las últimas semanas. Las tuvo el equipo catalán, pero en menor cuantía y claridad.

Y la realidad es que, tras sumar 10 puntos de 15 posibles en las primeras cinco jornadas, el conjunto isleño apenas ha podido sumar 4 de los últimos 18, lo que, aunque le valga para seguir sin pisar la zona baja, sí que eleva cierta preocupación ante una racha que debería frenarse, definitivamente, con la visita del Andorra, este domingo.

Los del Principado amenazan con meter al Tenerife en la pomada en la que nadie quiere estar, una zona que los de Cervera, de momento, no han conocido gracias a las rentas acumuladas en el primer mes de competición.

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