El jugador con más partidos en la historia del CD Tenerife, Alberto Molina, falleció este lunes a los 83 años. Para recordar su figura, el que fuera su compañero, José Juan Gutiérrez, fue protagonista en Radio MARCA.
Alberto Molina, un jugador especial: "Hay jugadores ahora que vienen, juegan unos años y apenas son recordados. El caso de Alberto Molina fue especial. Hoy es un día triste para los que fuimos sus amigos y su familia y para los tinerfeños. Horas antes de su muerte, había estado hablando con su mujer. Se había roto la cadera, lo operaron en la residencia y estuvo ingresado. Ayer le daban el alta, llamé a la mujer para saber si estaba en la casa, y la mujer me dijo que estaba, pero de cuerpo presente. Me ha impactado mucho todo esto".
Relación especial: "Yo con Alberto Molina tuve una relación especial. Conmigo fue especial, fuimos juntos a ver la final del Mundial del 74, hicimos un viaje precioso, de Madrid a Francia, Holanda, Dinamarca y terminamos en Münich viendo el Alemania-Holanda. Nos encontramos a un chico de aquí que trabajaba de camarero allí, y cuando nos reconoció, nos trató muy bien. Hoy estoy mal, es un día muy triste. Lo recuerdo mucho porque fue una grandísima persona".
Día triste: "Cuando ves una persona que está enferma y se encuentra mal, piensas que puede ocurrir en cualquier momento, pero, en el caso de Molina, salvo la caída y la fractura de cadera, estaba haciendo la recuperación y él estaba bien. Me lo decía su mujer, aunque a veces estaba molesto. Y no te lo esperas. Era una persona especial, en nuestra época, cuando coincidimos con Martín Marrero y Justo Gilberto, nos íbamos a Tegueste después de los partidos a comer cazuela, celebrábamos allí las victorias del equipo. Es muy difícil de olvidar. Es un día muy triste".
Orígenes: "Molina salió de Las Palmas, estaba Tonono en el primer equipo y sabía que no iba a poder jugar y por eso se vino a Tenerife. De no ser por la lesión de rodilla que lo apartó casi dos años de los campos, habría sido uno de los mejores centrales de Europa. Tenía unas condiciones físicas extraordinarias, saltaba de cabeza con los rivales y les sacaba medio cuerpo. No necesitaba recurrir al juego marrullero, porque tenía tanta calidad y tanta clase. Y, además, y lo más importante, era una gran persona".
¿Por qué Tenerife?: "Alberto Molina eligió Tenerife porque sabía que lo iba a tener difícil en Las Palmas. Veías la alineación del Tenerife, y casi todos éramos de la isla, o de Las Palmas o canarios. Ahora veo los partidos del Tenerife y para aprender la alineación tengo que coger el periódico porque a algunos ni los conozco. Eran otros tiempos. A los jugadores de nuestra época se les sigue recordando por lo que dieron para el club y el comportamiento que tuvieron. Ahora vienen, juegan, se marchan y nadie se acuerda de ellos".
Un central valioso: "Un central como Molina, hoy en día imagínate lo que costaría comprarlo a cualquier equipo. Él era de Las Palmas, y siempre presumió de sentir más al Tenerife. Se retiró y se quedó a vivir aquí hasta ayer, que se lo llevó Dios. Fíjate la cantidad de partidos que jugó, incluso teniendo la lesión de dos años que tuvo. Habría jugado mucho más. Perdió casi dos años para recuperar y poder volver a rendir en el fútbol".
Fútbol de hoy en día: “El fútbol ha cambiado mucho. Con todos los medios que tienen los niños hoy en día, tendrían que salir más jugadores. Nosotros enrollábamos calcetines y los usábamos como pelota. No teníamos medios. Mi padre estaba encima de mí todo el día y no me dejaba ni hablar con chicas. Si te dedicas al fútbol tienes que dedicarte plenamente a entrenar”.
Un Tenerife sin tinerfeños: “En el CD Tenerife ahora cuando juega veo la alineación y, desgraciadamente, no hay muchos de Tenerife. ¿Cuántos canarios hay en el último partido? Así es difícil”.























