En el listado de futbolistas que se apuntarán al proyecto del Tenerife 2025-2026, seguramente haya varios de los que han firmado el descenso en la campaña que está a punto de finalizar. Aunque, obviamente, la gran mayoría se marchará ejerciendo la cláusula liberatoria existente en su contrato, también habrá un grupo de jugadores que debe volver a la disciplina blanquiazul después de un año fuera.

Se trata de los cedidos. Y son hasta cuatro hombres que, después de experiencias bien diferentes, tendrán que presentarse, en julio, a la pretemporada con Álvaro Cervera al frente. Más allá de que, luego, puedan, o no, llegar a acuerdos para desvincularse de la entidad, lo cierto es que Javi Alonso, Rubén Alves, Sipcic y Dauda.

El primero, que renovó hasta 2026 tras la última grave lesión de rodilla que sufrió, regresará tras un año discreto en el Algeciras de Primera RFEF. En el caso de Alves, su revalorización tras una buena segunda vuelta donde fue titular destacado en el Córdoba, podría hacer que se pactase una salida satisfactoria para ambas partes.

El montenegrino Sipcic, después de descender con el Cartagena, volverá a la isla en un contrato al que, aún, le quedarán dos temporadas más. Su ficha, aún sin ser del todo prohibitiva, podría acelerar una salida acordada. Por último, el caso más complicado vuelve a ser, un año más, el de Dauda.

El africano, después de participar en apenas 18 partidos con el Ibiza de Primera RFEF, aún tiene opciones de ascender vía playoff, pero, cuando regrese, su salario, de en torno a 300.000 euros, será un problema muy importante a subsanar por la entidad, que tendrá que volver a buscarle acomodo a uno de los negocios más ruinosos para la entidad en los últimos años. A Dauda le queda, aún, un año más de contrato en la isla.

Publicidad