En la recta final del duelo ante el Mirandés, Nacho Martínez tuvo apenas 15 minutos sobre el campo. El lateral madrileño sustituyó, por lesión, a Medrano, en el minuto 85, en una parte del duelo donde los visitantes trataban de asediar la portería de Soriano y el Tenerife salir a la contra para matar el partido.

Pero, a pesar de la intensidad que requerían esos últimos minutos, el de Nacho Martínez fue un caso muy llamativo. El lateral zurdo se proyectó en ataque con bastante asiduidad, pero, sorprendentemente, se le vio muy apático a la hora de replegar para defender tras perder la pelota en fase atacante.

Una de esas acciones pudo resultar determinante, cuando, sobrepasado el minuto 90, Nacho inició una contra y, tras perder el balón, no emprendió la carrera para seguir a su rival y ayudar en defensa, sino que acabó caminando.

De hecho, el propio Asier Garitano, en sala de prensa, mostró su sorpresa por la actitud de su jugador: "Yo creía que estaba lesionado, pero él me ha dicho que no, que ha arrancado hacia arriba pero que volver le ha costado mucho. Ahí Álex (Corredera) nos ha echado una mano. En esas situaciones tenemos que mejorar, con 2-1 hay cosas que hay que controlar. La gente que sale tiene que leer muchísimo mejor lo que le conviene al equipo en esos minutos".

De hecho, la propia grada del Heliodoro también acabó mostrando su disgusto con la pasividad del defensor blanquiazul.

Publicidad