El mayor tesoro que tiene el Tenerife volvió a manifestarse en otro desplazamiento. Ni el frío, ni el aviso naranja por vientos decretado a la hora del partido en la cornisa cantábrica disuadieron a los más de tres centenares de aficionados blanquiazules que se personaron en la grada visitante de El Sardinero.
En concreto, más de 350 incondicionales acudieron al recinto santanderino para mostrar su apoyo al equipo tinerfeñista, en otro ejemplo más de amor a los colores por delante, incluso, del momento de juego e incluso resultados de los de Garitano.
























