Diciembre llega como una oportunidad imperiosamente necesaria de cambiar la nefasta racha que acumula el Tenerife, tras siete semanas sin ganar y una plaga de bajas absolutamente inasumible.

Que las lesiones han caído sobre casi todas las piezas clave del equipo de Garitano es un hecho, por eso, ir recuperando, poco a poco, a algunos de estos hombres se antoja fundamental para volver a ver la versión ganadora y dominante de un equipo que, hace mes y medio, era líder.

Y uno de estos futbolistas capitales en el esquema del técnico vasco es Luismi Cruz. El gaditano, tras dos meses en el dique seco, podría volver a una convocatoria este sábado, en Alicante, ante el Eldense.

Por supuesto, habrá que vigilar su evolución hasta el mismo viernes antes de viajar a la Península, pero en el staff blanquiazul se confía en poder contar con él, siempre con la cautela necesaria en casos como el del eléctrico atacante, que tiene una importante carencia de ritmo de competición.

Y es que, la capacidad de desequilibrio, el desborde y el regate ya conocidos de Luismi, los necesita este Tenerife como el comer.

Publicidad