La UD Las Palmas llegará al Heliodoro con su condición de aspirante a todo intacta, pero, eso sí, con ciertas dudas. Los de Pimienta, que enlazaron su segundo partido sin ganar, ante el Málaga en Siete Palmas, se presentan en el derbi con la necesidad de vencer para tratar de recuperar un liderato recién perdido.
Por si fuera poco, los amarillos suman dos meses sin vencer a domicilio, toda vez que la última vez que sumaron de tres lejos de Gran Canaria fue en Ibiza, el 14 de enero.
Así, y a pesar de que, lógicamente, todo el favoritismo de cara al derbi de este sábado sigue siendo amarillo, los grancanarios no llegan en su mejor momento a un duelo donde, por defecto, las fuerzas suelen igualarse. Al menos, a eso se agarra un Tenerife que no puede permitirse una nueva humillación ante su eterno rival.























