El CD Tenerife regresa a la Isla de vacío tras su visita a La Rosaleda por culpa de un solitario tanto de penalti -discutidísimo- de Brandon Thomas (1-0). El feudo malaguista se le sigue resistiendo al cuadro blanquiazul, que cierra la jornada en cuarta posición.
"No tantos como seis, pero habrá cambios", reconoció Ramis en la previa. Y los hubo. Moore fue titular en el lateral derecho, José León en el eje de la zaga y Mollejo en la izquierda. La de Shashoua fue la principal ausencia en el once.
El duelo comenzó con un ritmo altísimo. El Málaga salió a por todas y el Tenerife no se arrugaba. Javi Jiménez anotó en el segundo minuto, pero la acción estaba invalidada por un claro fuera de juego. La respuesta llegó en las botas de Rubén Díez (10'). Gallego la descolgó en el área y el maño chutó demasiado cruzado. Ahí estuvo el 0-1 y, quizá, el partido.
Cinco minutos después, Brandon condujo hasta el área y, justo sobre la línea de la frontal, Aitor Sanz se cruzó en su camino. El madrileño pasó de largo, pero Thomas se fue al suelo y, tras unos segundos de duda, el colegiado señaló penalti. En ninguna repetición se apreciaba contacto con claridad, pero el VAR no intervino y el Málaga aprovechó la oportunidad (1-0).
El representativo, que había salido bien, acusó muchísimo el golpe. El cuadro de José Alberto López se hizo con el mando del partido y gozó del dominio de los siguientes minutos.
Lo fueron igualado los hombres de Ramis y consigueron frenar el acoso de sus rivales, pero los días malos son malos para todo. Superada la media hora, Sipcic se echó la mano al muslo derecho debido a una aparente dolencia muscular. El serbio intentó seguir, pero acabó desistiendo y dejando su lugar a Sergio González (40').
Fue precisamente el jugador murciano el que evitó un segundo tanto de Brandon al borde del descanso. Soriano, que salió mal, dejó su portería vacía y el atacante balear ya se relamía cuando Sergio despejó bajo la misma línea un suave remate de cabeza.
El segundo tiempo arrancó sin cambios. Ni de piezas ni de guion. El Málaga, que se encontraba cómodo, mandaba. El Tenerife lo intentaba, pero no había ni profundidad ni inspiración. Ramis lo palpó y buscó alternativas. Shashoua y Mellot sustituyeron a Moore y Rubén Díez. El ex del Castellón estuvo horrible.
Los insulares avanzaban metros y Shashoua aparecía con insistencia en la zona media. Sin embargo, seguía faltando algo. Elady participaba demasiado lejos del área y Enric Gallego continuaba casi inédito. Con esa dinámica se llegó a los últimos minutos.
Míchel entró por Aitor en el 85. El equipo necesitaba algo más de criterio con balón, aunque quizá era demasiado tarde.
Pese al claro dominio del balón, y con él la iniciativa del juego, no fue hasta el 87 cuando los insulares gozaron de una oportunidad. Mollejo, lamentablemente, remató demasiado cruzado un centro de Álex Muñoz.
Elady también dispuso de una clarísima oportunidad al borde del descuento. Dani salió a destiempo y la bola se quedó muerta en la frontal del área pequeña. Zorrilla controló y armó rápido la pierna, pero la defensa malagueña se cruzó en el camino del gol para mandar a córner. El equipo lo intentó hasta el final, pero no hubo premio.





















