Justó después de que el árbitro pitara el final, uno de los protagonistas de la jugada más comentada entre el Málaga y el Tenerife, explicó qué había pasado.
Aitor Sanz reconoció su error en el supuesto penalti: "Yo vengo de una carrera de cuarenta metros, creía que llegaba a tocarle fuera del área, pero Brandon estuvo listo y yo no debí meter el pie. Fue un error mío".






















