El CD Tenerife visita, mañana viernes a las 20:00 (h.c.) uno de los campos más complicados de la Segunda División, el Estadio de los Juegos Mediterráneos, feudo de la UD Almería.

Los blanquiazules afrontan la salida conscientes de la complicada empresa que se les avecina, pero con ganas de levantarse y volver a sonreír tras la dolorosa e inmerecida derrota del pasado domingo (1-2) frente al CD Mirandés.

Ramis, que regresa a la que fuera su casa, ha repetido convocatoria (Bermejo y Sergio González continúan ausentes por problemas físicos) y podría hacer lo propio con el once inicial. No obstante, Shaq Moore sigue opositando a la titularidad y Rubén Díez continúa acumulando minutos, pero Mellot y Mollejo, respectivamente, no se lo están poniendo fácil. Más complicado para el técnico, pero mejor para los intereses del representativo.

Los blanquiazules han arrancado el curso con buenas sensaciones y, lo más importante, buenos resultados. Mantener el ritmo de puntuación es importante, pero muy complicado a la vez. Después de la primera derrota del curso y con la SD Huesca esperando el próximo fin de semana, sacar un buen resultado en tierras andaluzas permitiría levantar la moral y marchar a El Alcoraz con mayor tranquilidad.

Rubi, por su parte, confirmó en sala de prensa la vuelta de Makaridze y las ausencias de Carriço, Akieme y Aitor Buñuel. Juan Villar, ex del CD Tenerife, es duda. El Almería ha empezado el curso con altibajos, pero da la sensación de haber despegado. Viene de golear al Alcorcón por 0-4 y en sus filas cuenta con algunos de los mejores jugadores de la categoría. Por allí, eso sí, tampoco hacen palmas por enfrentarse al Tenerife. Los de Ramis imponen respeto.

 

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