El Tenerife Marlins Puerto Cruz volvió a caer por segundo año consecutivo en la final de la Copa del Rey. El conjunto tinerfeño cayó derrotado por 4 a 9 ante el Astros de Valencia, que se ha convertido en su mayor verdugo en los últimos años.
El combinado dirigido por Richard Montiel arrancó el encuentro con buenas sensaciones, repitiéndose lo que sucedió en la primera jornada de liga donde se impusieron cómodamente, pero a partir de la cuarta entrada cambió radicalmente el guion y la victoria terminó cayendo del lado de los valencianos.





















