Continúa el calvario de Borja Lasso con la lesión que sufrió en diciembre de 2019. A pesar de las intentonas del jugador en recuperarse, las sensaciones no son las esperadas y el sevillano continúa arrastrando molestias en la zona afectada. El centrocampista, que sigue buscando soluciones para estar al 100%, no ha podido empezar la pretemporada con sus compañeros y las alarmas han vuelto a saltar con respecto a su estado físico. El jugador, que tiene marcado un plan específico, se machaca diariamente con el fin de poder recuperarse para incorporarse cuanto antes al grupo, aunque de momento no se espera que sea a corto plazo.





















