Las dos caras del Tenerife, en este arranque liguero, están bien definidas. El vuelco que ha dado un equipo acostumbrado a ser muy fuerte en casa, y casi contar por derrotas casi todos sus partidos a domicilio, ha sido enorme. Por eso, y a pesar de que su arranque en casa es el peor desde el año del descenso a Segunda 'B', la cara amable de este Tenerife está lejos del Heliodoro.
De hecho, y a pesar de las dos primeras derrotas foráneas de la campaña, en Zaragoza y Ponferrada, los chicharreros acumulan tres partidos sin perder, además de firmar unos demoledores números, en esos últimos tres compromisos en La Península, con 9 goles a favor y 3 en contra.
El 0-4 de Albacete, el 1-1 de Elche y el 1-4 de Lugo, hacen que los de Garai firmen 7 puntos sobre los 15 puestos en juego, lejos de la isla, a estas alturas de Liga. Y esto es algo que no sucede desde la campaña 2006-2007, cuando, con Krauss en el banquillo, cuando, en los primeros cinco encuentros a domicilio, los isleños vencieron en Almería y Soria, e igualaron ante Alavés y Las Palmas.
Un dato que llama la atención, pues, el actual comienzo fuera de casa es el mejor del Tenerife en 13 años.























