Aitor Sanz no se rindió nunca. Y lo consiguió. Más de 500 días después (concretamente 526), el mediocentro volvió a jugar en un partido oficial con la camiseta del CD Tenerife. No lo hacía desde el 9 de marzo del año pasado.
La actuación de Aitor, que fue sustituido en el minuto 78 de partido, le valió para convertirse en uno de los hombres más destacados sobre el césped. Un rendimiento todavía doblemente meritorio si se tienen en cuenta los más de 17 meses que el madrileño había pasado sin poder jugar en Liga.
Tanto es así, que López Garai aseguró en rueda de prensa que había estado espléndido "Después de quince meses parados, el jugar el partido de la manera que lo ha hecho hoy está a la altura de muy pocos, o de casi nadie, en esta categoría. Aitor es un jugador que nos mejora y nos da un salto de calidad”, indicó el técnico.
El futbolista, mientras, priorizó el plano colectivo a su situación individual. “Estoy contento en lo personal por mi vuelta, pero no lo estoy por el resultado. No ha sido lo que esperábamos”, afirmó contrariado.























