En El Tenerife regresa a Ponferrada, este domingo. Escenario de aquel famoso PlayOff en el que, en 2012, el cuadro chicharrero se quedó sin ascenso a Segunda, El Toralín volverá a recibir a los blanquiazules. En el Bierzo, un tinerfeño se convirtió en ídolo durante seis temporadas. Es Acorán Barrera, y debutó con el Tenerife de Pepe Mel, en Primera, allá por la campaña 2001-2002.
El canterano llegó a disputar nueve partidos oficiales, en la máxima categoría, pero una cláusula en su contrato que reflejaba que se le haría ficha profesional al alcanzar los diez encuentros, lo apartó de las convocatorias al noveno encuentro. Acorán, por esa decisión del club, no volvería a vestir más la camiseta del Tenerife: "En mi contrato, con el Tenerife en Primera, ponía que, si jugaba diez partidos, tenían que hacerme ficha profesional. Mi trabajo era bueno, el entrenador me ponía, y, por una ficha de un jugador que no iba a significar nada, dejaron de lado mi progresión y me quede en nueve partidos. Ahí empezó a desmoronarse mi sueño"
SE TUVO QUE MARCHAR: "Después de haber jugado esos nueve partidos, el Tenerife descendió y pensaba que, si valía para Primera, para Segunda también, pero no fue así, no me dejaron hacer nada, ni pretemporada, pero, como a muchos otros que les ha pasado, el fútbol no se acaba en la isla"
DEBUT EN EL TENERIFE EN PRIMERA: "Recuerdo mi debut con el primer equipo del Tenerife en Primera. Debuté en Vigo y nunca se me olvidará ese día. Había hecho pretemporada con el equipo y estaba alucinando con todo, luego me dijeron que podía disfrutar de minutos y fue todo como un sueño. Aquel año en Primera, jugué con Pier de titular, en la delantera, ante el Real Madrid. No lo esperaba, y recuerdo salir al campo ante todo un Madrid repleto de galácticos y con el Heliodoro lleno"
EL TENERIFE CON LOS CANTERANOS: "Es evidente que en el Tenerife no se han portado bien, habitualmente, con los chicos de la tierra, a pesar de la calidad que hemos demostrado ahí. Sabiendo los beneficios que pueden tener, si las cosas salen bien, en una futura venta en la que todos ganan. Es una pena que no sepan manejar eso en el club. Lo que buscamos los canteranos del Tenerife es jugar, pero, si en casa no te tratan bien, te vas a otro lado. Dada mi experiencia, me he sentido más querido, a gusto y valorado fuera de mi isla, que en mi propia isla. Fuera te valoran mucho más que en la isla, y es una pena"
EN PONFERRADA FUE FELIZ: "Mi familia y yo consideramos Ponferrada como nuestra casa. Desde que llegamos, nos arroparon de una manera increíble. Vivimos un descenso, pero nos repusimos y volvimos a ascender a segunda. El cariño y el trabajo que le pusimos nos llevó a estar allí casi seis años y sentirnos como unos bercianos más"
ASCENDIÓ CON LA PONFERRADINA EN LA ISLA: "Yo soy de Tenerife, me formé ahí y soy del Tenerife, pero luego no me trataron bien. Uno se busca la vida fuera, y, después de tantos años, y defendiendo otro escudo, no tengo por qué pedir perdón por hacer mi trabajo y haber celebrado aquel ascenso de la Ponferradina en el Heliodoro. Una de las cosas más amargas que recuerdo de aquel ascenso con la Ponferradina en la isla, fue no poder celebrarlo en el campo, me tuve que meter para dentro, para evitar problemas, porque saltó mucha gente a increpar".
CRÍTICAS DEL HELIODORO: "Nunca he entendido de la afición del Tenerife que no supieran entender que, en el club, no me trataron bien y no me dejaron triunfar en la isla. Me tuve que ir fuera, y, aún así, siempre que he ido a jugar a la isla no me he sentido querido, cuando fue el club el que no me dejó triunfar allí. Lo que me ha pasado a mí, le pasa a otros chavales de Tenerife que van a jugar al Heliodoro con otros equipos y esperan un cariño de su isla que, a lo mejor, no reciben"
FUERA LO TRATARON MEJOR: "Estoy muy orgulloso de ser canario y de Tenerife, pero mi experiencia me ha enseñado que fuera de la isla se vive muy bien, cuando hay sitios en los que te sientes como en casa porque la gente te quiere, y eso se valora mucho más que otras cosas"
VA CON LA PONFERRADINA: "Para este domingo tengo el corazón dividido, pero tengo claro que me tira un poco más Ponferrada, porque me ha marcado mucho. Le deseo lo mejor del mundo a los dos, pero me gustaría que ganara la Ponferradina el domingo. No hay que ser tan fanático en el fútbol, y saber que, dentro del fútbol, hay una familia y una vida, y, a veces, los aficionados no se dan cuenta de lo que nos cuesta sentirnos bien estando tan lejos de casa"























