Julio Álvarez, en Radio MARCA: "La planificación de aquel Tenerife no era idónea para un equipo que quería ascender"

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"En menos de lo que piensas, estaremos en Primera". Era el eslogan de la campaña de abonos de aquel CD Tenerife, al que llegaron futbolistas como Julio Álvarez. En su caso, justo la temporada anterior, rozó la clasificación para la Champions League con el Mallorca. Este martes, en la previa de un nuevo encuentro de los blanquiazules contra el Numancia, fue protagonista en Radio MARCA, donde habló de los entresijos de aquel terrible curso.

Soria: "Soria me marca por mi trayectoria profesional. Al no tener un agente que supiera manejar mi carrera, en todos mis momentos fuertes aparecieron ciertas personas que no me hicieron tomar buenas decisiones, por mi desconocimiento y falta de madurez. Creo que he demostrado que tengo talento de Primera División, y, al final, llegó un momento en el que tuve que tomar una decisión, y, como no había disfrutado de más años en Primera, decidí volver a Soria, primando el tema deportivo al económico, y el Numancia alargó mi pasión durante todo el tiempo posible".

Cómo llegó al Tenerife: "En el fútbol hay un negocio detrás, y la mayoría de aficionados no lo ve. Con todos los respetos hacia Tenerife, que es un sitio diez para jugar a fútbol, no era normal que, tras un gran año en Primera, yo acabase en el Tenerife en Segunda. Acabé allí por temas de agentes que me fueron cerrando puertas a su antojo".

Agentes: "Yo tenía firmado con el Espanyol un documento informal, y, hace dos o tres años, el director deportivo me reconoció que Pochettino se había echado hacia atrás porque apareció Albín con tema de comisiones de argentinos y uruguayos, y mi representante no me lo quiso decir en ese momento. En Colonia y Turquía me daban mil veces más que en Tenerife, pero, en esto, tiene más que ver la confianza que le di a determinados agentes en ese momento que mis propias decisiones".

Jamás hubiera decidido ir a Tenerife: "Yo jamás hubiera decidido, deportivamente, en ese momento, ir a Tenerife, pero no porque no tenga caché, todo lo contrario, sino porque, mi nivel deportivo tenía que ir hacia otros cauces. Prefería ganar menos dinero pero seguir en Primera o en un equipo de UEFA. Eso que decían de que yo, en Tenerife, era el hombre del millón de euros, era todo mentira, y los propietarios que firmaron mi contrato saben que esas cantidades sólo me las ganaba si subíamos a Primera, porque yo no era consciente de ganar ese dinero en Segunda".

Tenerife, especial y maravilloso: "Como persona no fallé en Tenerife. Fallé como profesional porque no estaba en las mejores condiciones. Pero, allí, se portaron conmigo de maravilla, hice buenos amigos y es un sitio maravilloso para jugar a fútbol. Especial, pero maravilloso".

Mentalmente destruido: "Todo se enredó tanto en Tenerife, que salió todo mal deportivamente. Entiendo que, desde dentro, buscaran culpables, yo y el otro. Mentalmente, yo estaba destruido. Si ha habido un año en el que yo he estado mal, porque no entendía las circunstancias, fue ese. El que más sufrió fui yo".

Miguel Concepción: "Tengo un grato recuerdo de Miguel Concepción. Conmigo se portó de diez, él y mucha gente del club aunque, después, en momentos de negatividad, las personas sacan su peor lado, igual que yo en su momento, pero yo le estoy muy agradecido a Concepción, al igual que con muchas personas del club, aunque con otras no tuve mucho 'feeling' y lo entiendo, porque eran momentos complicados en el que mucha gente se jugaba su trabajo".

Proyecto de aquel Tenerife: "Ese proyecto del Tenerife, para mí, fue un proyecto que se vendió. Estuvo más vendido que hecho, porque faltaban muchas cosas muy importantes. Desde la jornada uno, era el Real Madrid de la Liga y tenía que ascender sí o sí. Hay que saber de qué va el fútbol, y, en ese momento, la planificación no era la idónea para un equipo que quería ascender".

Situación incómoda: "Yo me vi en una situación incómoda, porque el Mallorca había entrado en concurso de acreedores, y, aún así, Mateo Alemany me renovaba en Mallorca con un contrato superior, siendo el único contrato al alza en aquella plantilla, y con Laudrup en el banquillo, que era un entrenador que cuadraba mucho más conmigo por mi forma de jugar. Pero enredaron mi tema y tomé una mala decisión deportiva que no tiene que ver con el Tenerife, porque, un jugador libre, tras un año espectacular en Primera, aparecer en Segunda. No tiene sentido como profesional".

El proyecto se derrumbaba: "Los dos primeros meses de competición aquel año en Tenerife, le dije a mis agentes, y los mensajes están guardados, que veía que el proyecto se derrumbaba. Creo que fue un once de octubre cuando lo dije, y se cumplió lo que yo veía y sentía. A lo mejor, fue por eso que no pude quitármelo de la cabeza".

Todo enredado: "Yo sé la presión que había en la isla, el comportamiento de los que estaban. Veía energía a favor entre la prensa y los jugadores de la isla y los de fuera, y me dio tiempo a interpretar rápido todo. En ese momento, estaba todo enredado, lo noté así. Me vi que era como un parche a lo que no estaban haciendo del todo bien".

Conversación con Gonzalo Arconada: "Recuerdo decirle a Gonzalo Arconada que, en aquel Tenerife, faltaban argumentos como equipo para ser lo que ahora es el Málaga, o el Deportivo. Le dije a Arconada que faltaban jugadores que vinieran de vuelta, como, en aquel momento, podían ser Stuani o Josemi con el que yo había estado en Mallorca, por la presión que había".

Peleas en aquel vestuario: "Peleas hay en años buenos, imagínate en años malos, y somos hombres. Yo prefiero que haya hostias a la cara, a que se haga por detrás, pero no fue tanto como se dijo. Eran peor los comentarios que salían, y todo el mundo debía estar callado, porque nadie estaba rindiendo. Pero no sólo los jugadores, también personas del club y medios de comunicación y gente que filtraba información a la prensa. Entiendo que en la isla sea diferente, y que viene de muchos años atrás".

David Amaral: "David Amaral es una persona diez que me enseñó mucho en Tenerife, y tuvimos una conversación en la que me dijo que, por respeto, entendía que lo mejor era que muchos jugadores no fueran a jugar la última jornada a Las Palmas ya descendidos. Luego hubo lesiones, etcétera. Todo estaba en contra. En ese momento, David decidió que mejor que fueran jugadores jóvenes".

ERE: "Tras el descenso a Segunda 'B' hubo un ERE, y todo el mundo salió perdiendo. Puedo asegurar que no cobré dinero del año siguiente, salí perdiendo mucho dinero. Perdoné los dos años de contrato que me quedaban. En el club procuraron usar todas las herramientas para que así fuera, fue todo a maldad también, en los temas legales, que puedo entender que lo hicieran así porque todos fallamos en lo profesional. Hubo presiones y mil situaciones súper desagradables".

Tenerife, paso negativo y un fallo: "Yo sé por qué estaba mal y por qué no rendí, lo analicé y lo superé, y, después, en el Numancia, hice muy buenos números. Desde 2010, ningún futbolista supera las estadísticas de Julio Álvarez en Segunda. De aquellos 25 futbolistas, hay que ver dónde y qué hizo cada uno. Y me retiré por un tobillo, porque estuve a punto de retirarme con el Numancia en Primera División y con la tranquilidad de demostrar que, en mi carrera, lo de Tenerife fue un paso negativo y un fallo".

 

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