El fichaje de Naranjo por el Tenerife se dilató más de la cuenta. El futbolista y el representativo acercaron posturas rápidamente pero convencer al Genk le resultó mucho más complicado a Serrano.

Sin embargo, y una vez completada la operación, una semana en la Isla le ha bastado al atacante para que Etxeberria apostase por él para jugar de inicio frente a la UD Ibarra. Naranjo fue de la partida y jugó una hora de encuentro.

Había algunas dudas sobre la compatibilidad del flamante fichaje y Filip Malbasic y se resolvieron en apenas unos minutos sobre la hierba. El serbio de '9' y el ex del Nástic caído hacia banda izquierda.

Naranjo no estuvo del todo fino, es evidente que le falta ritmo y que tiene que encontrar su sitio en la dinámica de un equipo que viene  muy rodado.

No obstante, se le vio cómodo jugando a pie cambiado, a punto estuvo de marcar en dos ocasiones (en una falta que desbarató Airam con una buena parada y con una vaselina que se marchó rozando el travesaño) y dejó muestras de ser un futbolista diferente. Con personalidad (las pedía todas), buen golpeo a pelota parada y con capacidad para finalizar y asistir bien a los desmarques de un incombustible Borja. Un jugador que tiene gol y que además se asocia muy bien.

Así, aunque el debut de Naranjo con la elástica blanquiazul no haya sido el soñado, (incluso el gran partido de Borja ha eclipsado en buena parte el brillo de la nueva estrella tinerfeña), es evidente que Etxeberría tiene a sus órdenes a un futbolista llamado a ser muy importante en Segunda.

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