El jugador del CB Canarias, Javier Beirán, se encuentra cada vez más cerca de volver a poder jugar al baloncesto. El aurinegro ha hablado sobre su recuperación y también analizado la situación del club.

Sensaciones: "Tengo muchas ganas de empezar, contento por cómo han ido los siete meses de recuperación, pero a la vez con paciencia, sabiendo que debo seguir trabajando todo este mes". 

Llegará al comienzo de la temporada: "Mi idea es estar al cien por cien cuando empecemos a mediados de agosto. Ser uno más de la plantilla. Sé que me tocará trabajar un poquito más cada día de lo que me queda de carrera para fortalecer la zona y estoy totalmente mentalizado de ello. Soy consciente de que cuando empecemos a trabajar y cuando vuelva a jugar un partido todo el mundo me preguntará por la rodilla, pero mi idea es no pensar en ella porque estoy convencido de llegar a tope".

¿Mejor incorporación del Canarias 2018?: "Ojalá. El año pasado solo pude jugar unos tres meses, y gracias al trabajo de todos no se notó mi baja. Esperemos volver a estar al nivel que estaba y ser importante para el equipo como creo que lo he sido en los últimos años".

Selección: "Llevaría más de siete meses sin competir y mi objetivo es estar al cien por cien en la pretemporada. Ya luego luchar por ganarme un puesto en la convocatoria a partir de noviembre con las ventanas FIBA. Por eso, entre todos los que han trabajado conmigo este tiempo, decidimos que no era lo más adecuado estar ahora junto a jugadores que llegan a tope".

Peor momento: "No sabría decir cuál ha sido porque pasas por muchos momentos malos. No es fácil que todos los días te estén preguntando cómo estás, ni bueno que tu cabeza siempre piense en la rodilla, aunque inconscientemente mi vida en estos siete meses ha cambiado por ella. El momento de la lesión y los días posteriores fueron muy duros, y en muchas ocasiones se me han caído las lágrimas viendo al equipo jugar y no poder estar con él, y más cuando se ganaba tanto y nos lo pasábamos tan bien en la cancha. Recuerdo estar en casa recién operado, ver el pabellón lleno contra el Barcelona y ponerme a llorar. Estás más sensible a todo, y cualquier cosa te afecta más. Tienes apoyos por un montón de lados, pero al final eres tú el que tienes que sacar un poco de fuerza para no decaer." 

Duro psicologicamente: "El aspecto psicológico es muy importante sí, porque al final es como si trabajaras tú solo y con muchas cosas que te vienen a la cabeza. Y por eso prefería apartarme un poco de esas preguntas y de esas situaciones hipotéticas. Por ejemplo, no he vuelto a pensar qué hubiera pasado si no hubiese jugado los últimos segundos del partido contra el Murcia. La cabeza te lleva a muchos sitios que debes controlar; y a veces es la parte principal de tener o no ganas para hacer los ejercicios".

Lado positivo de la lesión: "Creo que todo lo que me ha tocado vivir con 30 años, y en la mejor temporada de mi carrera, me han ayudado a madurar. He tratado de ir poco a poco porque sé que no puedo pretender estar igual en el primer partido que antes de la lesión. A nivel físico he mejorado y he ganado fuerza en muchas carencias que tenía, como los glúteos, los isquios, los cuádriceps, los gemelos, la postura de las rodillas… Me noto fuerte y seguro, y por eso estoy tan contento, porque me siento mejor físicamente, con menos debilidades físicas que las que podía tener antes".

Lado positivo: "La idea es esa, volver a estar igual o mejor porque también he tenido más tiempo para trabajar el tiro, las paradas, el bote… e incluso para ver y analizar partidos desde fuera. Esa calma y esa tranquilidad seguro que me vienen bien, aunque lógicamente tengo que volver a jugar". 

Rendimiento del equipo tras su lesión: "Es cierto que yo venía de jugar muchos minutos, pero habíamos demostrado que éramos un equipo que destacaba de forma colectiva, no gracias a un solo jugador. Y eso se vio luego con muchos compañeros sobresaliendo en días distintos. Sé que estaban capacitados para seguir adelante, todos dieron su pasito y ganaron en importancia".

Hubiera ayudado al equipo a conseguir aún más: "No lo pensé en su momento porque eso significaba, en parte, machacarme interiormente. Ya con distancia sí creo que podía haber ayudado, tanto por mi estilo de juego colectivo como por tener una baza más dentro de un equipo con muchas variantes. Pero a la vez es complicado imaginar una temporada mejor con todo lo que se hizo".

 Sufriendo como espectador: ""Sí, lo pasé muy mal. Nunca me quise desvincular del equipo y sí estar en el día a día, pero en el fondo se hace muy duro no poder hacer nada, solo apoyar y en ciertos momentos tratar de rebajar la tensión de los compañeros. Incluso algunos árbitros ACB me han recordado que desde la banda protestaba mucho más que en la cancha, y es cierto porque cuando no puedes hacer nada te pones más nervioso; mucho más que estando en el banquillo. He tratado de estar ahí y sí he notado que cuando iba al vestuario y daba mi impresión siempre me han escuchado y tenido en cuenta".

 

Salidas del equipo: "Es normal que haya cambios, sea después de un año bueno o de un año malo. Al final los clubes son empresas y en nuestro caso debemos estar orgullosos de que algunos compañeros se hayan marchado a conjuntos de nivel superior. Se habla de desbandada, pero mantener a ocho jugadores es algo muy positivo, y ese bloque que se mantiene resulta muy importante. Los fichajes seguro que tendrán un gran peso, pero a la vez se tendrán que acoplar a nosotros porque sin estar apoyados en esta base no lograremos nada. Es muy bonito vivir un año extraordinario, pero lo que hace grande a un club es estar de forma regular entre los mejores, y eso debemos hacer, consolidarnos. Lo primordial, como siempre, es mantener la categoría, pero debemos aspirar a estar de media tabla hacia arriba, luchar siempre por retos como el play off y la Copa del Rey. Eso sí, ha que olvidarse de lo que ocurrió el año pasado, que solo lo utilice el club para haber enganchado a más aficionados y empresas".

Se mantiene el bloque: "Así es. Muchos acumulamos más de dos años, algo clave porque no solo la adaptación es más sencilla sino que además hay más confianza y nos podemos decir más fácilmente las cosas a la cara. Y eso, con un entrenador nuevo, es importante, además de que seguro que Nenad se beneficiará del bloque que ya existe. Estamos en un club muy familiar en todos los sentidos, lo que ayuda a que todos vayamos en el mismo camino".

 Markovic: "Sé que en Turquía ha hecho buena temporada y que como todos los entrenadores balcánicos seguro que es duro y exigente. Tratará de implantar su estilo desde el principio y por lo que me han dicho tiene mucho en cuenta la defensa, que es donde se basan los cimientos de los equipos serios. Parece que él es muy serio y le gusta trabajar, y tenemos que estar preparados para ello y ayudarle como a cualquiera que llega nuevo a un sitio".

Duro calendario: "El calendario que ha salido pinta regular, sí. Nos tocará viajar a la frontera de Siria, Letonia, Lituania, puede que Rusia… Serán viajes largos y habrá que ver además cómo nos cuadran los desplazamientos de la ACB. Debemos estar preparados de nuevo, porque este año nadie se quejó de jugar dos competiciones. Esa experiencia, con palizas de viaje y luego ganando muchos partidos fuera, nos debe servir como ejemplo".

Listón alto: "Ese listón va a estar siempre ahí, sí. Pero repito, lo ocurrido el año pasado debemos olvidarlo, por lo menos la plantilla, y solo usar lo bueno, como la confianza con la que jugamos. Espero que se repita el ambiente de esta pasada temporada porque me encantaría vivirlo, mientras que en lo deportivo tenemos que ponernos objetivos sin pensar en lo que se logró hace unos meses".

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