De entrar desde el banquillo a ganarse a todos: la historia de 'Demi' en Salamanca

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El recuerdo de Jesús De Miguel también permanece muy vivo en Salamanca, donde dejó una huella especial durante su etapa en Unionistas. Allí coincidió con Dani Mori, el entrenador que dirigió al delantero blanquiazul en aquella gran primera temporada en el conjunto charro y que pudo conocer de primera mano su crecimiento futbolístico y personal. En Radio Marca Tenerife hemos hablado con el técnico para recordar a 'Demi', acercarnos a la persona que había detrás del futbolista y recuperar algunas vivencias de una etapa que sigue teniendo un significado especial.

Consternado ante la noticia del fallecimiento: "Me envió un mensaje mi hijo, que era admirador de Jesús De Miguel. 'Demi', hace unos meses, nos mandó una camiseta para mi hijo, compartimos unos mensajes y estaba muy feliz en la isla. Mi hijo me escribió el otro día y me comentó lo que había pasado. Tenía la esperanza de que quedase en un susto. Cuando te levantas y ves el desenlace final, te deja consternado y fuera de lugar. Los que le conocemos y sabemos la persona que era, que era maravilloso, nos ha dejado tocados".

Halagos y elogios hacia De Miguel: "De Miguel era muy educado, humilde, discreto...hablaba cuando tenía que hablar, y sobre todo hablaba en el campo. Nunca tuvo un mal gesto ni una mala palabra. Cuando yo entrenada al UnionistasCF, el director deportivo me dijo de traerlo, nosotros ya teníamos dos delanteros similares con una gran trayectoria. Le dije a 'Demi', en la primera llamada, que necesitaba que tenía que caer a banda, tirar desmarques, profundizar...y me dijo: "míster, estoy al servicio del equipo, voy a trabajar para crecer y para ayudar".

Sobre su adaptación a Unionistas: "Las primeras jornadas en UnionistasCF De Miguel fue entrando progresivamente, en segundas partes, y, cuando le llegó la oportunidad, nunca había tenido un mal gesto ni una mala cara. Siempre una sonrisa y predisposición a trabajar. Tiró la puerta abajo, empezó a meter goles y a trabajar. Se vaciaba, escuchaba el plan de partido...era un soldado y, además, sacaba el talento que tenía. Nos ganó a todos".

Sobre el factor humano de De Miguel: "No vas a encontrar a nadie, ni árbitros, ni rivales, ni entrenadores, a nadie...que vaya a decir nada malo de Jesús De Miguel. Era pura generosidad, pura bondad. Cuando ya cogía confianza se abría un poco más, pero era prudencia y educación. Tenía estudios y peleó para triunfar en el fútbol y lo estaba consiguiendo. Una persona maravillosa y un grandísimo futbolista que hemos perdido".

Sobre el suceso que desencadenó la tragedia: "Lo que pasó con De Miguel le puede suceder a cualquier jugador en cualquier momento. El fútbol es contacto, asumes riesgos de lesiones. Una acción así no te la esperas, a pesar de que los futbolistas salen y saben que tienen su punto de riesgo. Entiendo que todos los deportistas muestren su dolor y su respeto a su familia, que es la que lo va a tener que sufrir mucho más. Los que quedan son su familia, los demás solo podemos transmitirles nuestro respeto y nuestra fuerza".

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