El Club Deportivo Tenerife terminó su encuentro con un profundo malestar arbitral tras reclamar dos posibles penaltis por mano en el área de la SD Ponferradina. Ambas acciones tuvieron el mismo protagonista: Germán Novoa, dorsal número 3 del conjunto berciano.
La primera jugada llegó en la primera mitad, tras un remate de Landázuri que impactó en el área rival. Los jugadores del Tenerife pidieron mano, pero la revisión no pudo esclarecer completamente la acción debido a la falta de tomas claras, lo que generó aún más incertidumbre sobre la decisión final.
Ya en la segunda parte se produjo la acción más polémica. El balón golpeó de manera evidente en la mano de Novoa dentro del área, una jugada que desató las protestas del conjunto blanquiazul. Sin embargo, el colegiado optó por no señalar la pena máxima, interpretando que no había infracción punible.
La acumulación de decisiones encendió los ánimos en el Tenerife, que sintió que, una vez más, las acciones dudosas cayeron del lado contrario. Esta semana, la polémica arbitral volvió a ser protagonista, dejando al equipo con la sensación de haber sido perjudicado en dos jugadas clave.























