El Club Deportivo Tenerife ha sufrido un doble contratiempo en un momento clave de la temporada. El primero en caer fue Facundo Agüero, que tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 14 tras sufrir problemas físicos que encendieron todas las alarmas en el conjunto blanquiazul.
El central, pieza importante en los esquemas de Álvaro Cervera, no pudo continuar tras mostrar claros gestos de dolor. En su lugar ingresó el húngaro Yaakobishvili, obligado a entrar en frío en un partido ya condicionado por el imprevisto.
Cuando el equipo aún trataba de recomponerse, llegó el segundo golpe. Al borde del descanso, César Álvarez también tuvo que retirarse tras sufrir molestias en el tobillo, dejando aún más tocada la estructura defensiva del Tenerife.
Las sensaciones en ambos casos no son positivas y la preocupación es evidente en el cuerpo técnico. En el caso de Agüero, incluso peligra su presencia en lo que resta de temporada, lo que supondría un duro revés para el equipo en este tramo decisivo del curso.
El club queda ahora pendiente de las pruebas médicas que se realizarán en las próximas horas, las cuales determinarán el alcance exacto de ambas lesiones y el tiempo de recuperación de dos futbolistas que se han convertido en piezas importantes dentro del esquema de Cervera.























