El debate de la portería se encarniza. Con el paso de las semanas, los malos resultados y el rumbo del Tenerife continúan generando todo tipo de críticas en el entorno. Pero, quizás, y en lo estrictamente futbolistico, al margen del hastío del Heliodoro con la gestión de Concepción y Serrano, junto con el que concierne a la famosa defensa de cinco de Oltra, el de la portería es el que se está eternizando.

Más allá de los innegables méritos contraídos por Dani Hernández durante su trayectoria en el Tenerife, desde la temporada pasada, y por primera vez, el indiscutible hispano-venezolano empezó a ser discutido desde un sector del tinerfeñismo, algo que secundó Martí, en diciembre de 2017, cuando lo relegó a la suplencia por decisión técnica ante Reus, Sporting y Cádiz, en detrimento de Carlos Abad.

Dani recuperaría la titularidad a partir de enero, y no regresaría al banquillo, algo que ha continuado así hasta hoy. Pero, desde hace semanas, su puesto en el once parece más controvertido que nunca. Algunos errores puntuales han sido señalados por una buena parte de la afición, que pide un relevo.

Y ahí es donde surge el recuerdo de Carlos. El tinerfeño, protagonista de uno de los culebrones del verano, acabo saliendo cedido, tras renovar una temporada más (hasta 2021). Ahora, muchos se acuerdan de él.

Por si fuera poco, Abad se ha convertido en uno de los futbolistas mejor ponderados en la ciudad de La Mezquita, toda vez que sus actuaciones convencen, y mucho, tanto al público como a la prensa cordobesa. Todo lo contrario de la situación que vive Dani en la isla.

En este sentido, desde un amplio sector de la afición de apunta al error que se cometió al no darle el relevo a un Carlos que, a sus 23 años, demandaba un rol protagonista en el club de toda su vida. Sin embargo, la renovación de Dani hasta 2020 (finalizaba contrato el pasado 30 de junio) le cerró las puertas, propiciando que pidiese salir.

Así las cosas, y mientras Carlos Abad continúa creciendo exponencialmente en El Arcángel, Ángel Galván espera su oportunidad. El ex guardameta del filial, recién renovado con ficha profesional, aguarda el momento de dar el salto. Pero, ¿Es el momento? ¿Merece Dani irse al banquillo?. El debate está servido.

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