Un penalti absurdo y muy discutido, en el minuto 103 de partido, eliminó al Unión Güímar de la Copa del Rey, en un choque de continuas alternativas que se fue a la prórroga después de que los locales, en el partido aplazado en su día por los incidentes de Tasagaya, se adelantasen hasta en dos ocasiones en la eliminatoria que se decidió, a puerta cerrada, en el campo portuense de El Peñón. Los madrileños lo llevaron al tiempo extra y la diferencia la marcó la pena máxima cometida por el portero local Carlos tras soltar un manotazo a un rival.
Será, por ende, el Hortaleza madrileño, el que reciba al Sevilla, en la primera eliminatoria del torneo del K.O.
Los tinerfeños fueron muy superiores en los primeros compases el duelo, en el que, en apenas 32 minutos, Said ya había logrado darle la vuelta a la eliminatoria, con dos golazos del futbolista de los güimareros, que fue el mejor de los suyos.
Tras el descanso, los madrileños lograron acortar distancias, pero, cuando parecía que el aspecto anímico, y con la ronda de nuevo igualada, podía afectar a los locales, Denzel aprovechó una buena jugada colectiva para ajustar a la escuadra un gran disparo. Era el 3-1 y el Güímar volvía a citarse con el Sevilla.
Pero Ayman, en un error de la defensa de los de Aythami Díaz, volvió a igualar la eliminatoria con el 3-2 en el 71, y ahí el Unión Güímar empezó a acusar el esfuerzo de una semana en la que tuvieron que jugar dos partidos intersemanales. El Hortaleza llegó al 90 apretando, pero los tinerfeños lograron forzar la prórroga.
Ya en el tiempo suplementario, el miedo de ambos a cometer errores se hizo evidente, pero los blanquiazules, que pidieron un penalti en los primeros minutos de la primera manga del tiempo extra, pudieron hacer el cuarto en otra gran ocasión de Said (minuto 100) que desbarató el meta visitante.
Pero la polémica, que no iba a faltar, llegó un penalti muy discutido a favor del Hortaleza. En el 103, el meta local Carlos, antes de sacar de puerta y con el balón en sus manos, le soltó un pequeño manotazo al delantero de los madrileños, que había acudido a molestar en el saque, y el árbitro no dudó en pitar pena máxima y amonestar al portero del Güímar. Alhambra anotó justo al borde del descanso de la prórroga y finiquitó la eliminatoria.
























