El número de fallecidos en el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda, en la provincia de Toledo, ha ascendido a 64, según el último balance difundido por las autoridades. Los servicios de emergencia continúan trabajando entre los restos de los trenes siniestrados, mientras persiste la preocupación ante la posibilidad de que aparezcan nuevas víctimas.
El siniestro se ha producido en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y ha involucrado a un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo. La colisión por alcance ha provocado el descarrilamiento de varios vagones y ha dejado numerosos pasajeros heridos, algunos de ellos de gravedad.
La cifra de víctimas ha aumentado progresivamente desde las primeras informaciones sobre el accidente. La dificultad para acceder a las zonas más dañadas de los convoyes está complicando las labores de rescate y la evaluación definitiva de las consecuencias del impacto.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ya había advertido de que el balance podía empeorar porque los equipos de emergencia todavía no habían conseguido llegar a las partes más profundas de los vagones. Las operaciones sobre el terreno continúan centradas en localizar a posibles víctimas y atender a los afectados.























