Nauzet Trujillo fue uno de los grandes protagonistas de la undécima edición del Fight to One, celebrada el pasado fin de semana en el pabellón Santiago Martín. El peleador tinerfeño se proclamó campeón del peso ligero en Muay Thai tras imponerse por KO a Endow en una actuación contundente y cargada de emoción. Una noche redonda en casa que, además del cinturón, tuvo un significado muy especial a nivel personal y que el propio luchador asegura que no cambiaría absolutamente por nada.

Una noche soñada e imposible de mejorar: “Veníamos con muchas ganas de vivir exactamente lo que vivimos, de poder hacer un buen combate, levantar el cinturón y sentirnos bien. Salió todo a pedir de boca; no cambiaría nada. Si pudiera repetirlo, lo pediría exactamente igual”.

El valor añadido de triunfar ante su gente: “Pelear en casa hace que todo sea el doble de bonito. Salió todo inmejorable y eso lo hizo todavía más especial”.

Un combate que cambió tras ajustar la estrategia: “El primer asalto estuvo muy igualado. Habíamos salido con la idea de pelear cinco asaltos, sin apresurarnos demasiado, pero quizá estuvimos demasiado relajados. Desde la esquina me dijeron que había que apretar y empezar a imponer nuestro ritmo. En cuanto lo hicimos en el segundo asalto, me sentí muy superior, muy cómodo, conectando golpes claros, y pudimos hacer tres cuentas para terminar la pelea”.

El Fight to One, una referencia absoluta en Canarias: “Todo lo que conlleva el Fight to One es increíble. Moisés siempre consigue rivales complicados y de gran nivel, vienen peleadores de todas partes del mundo y además da protagonismo a los luchadores de aquí. El montaje, el pabellón, la iluminación, la televisión… el evento en su conjunto es una pasada”.

Una preparación exigente para llegar al máximo nivel: “La preparación fue dura, como siempre. Entrenamos al máximo. Tuvimos algunas pequeñas lesiones durante el proceso, pero supimos reconducirlo todo para llegar fuertes, en forma y, sobre todo, muy sólidos psicológicamente”.

El ambiente del Santiago Martín, una motivación incomparable: “Pelear aquí es brutal. Después del combate lo dije claramente: me quedo con el cariño del público y con el ambiente. Ni los títulos cambiaría por la sensación de salir a pelear delante de mi gente”.

Una victoria con un significado aún más especial: “Teníamos preparada una sorpresa y necesitábamos ganar para poder hacerla. Todo tenía que salir así. Por eso la emoción fue tan grande. Sabía que iba a ser un día muy especial, más allá del cinturón”.

Un recuerdo imborrable dentro y fuera del ring: “Todavía hoy pienso en ese momento y me emociono. Me salen sonrisas solo de recordarlo. Lo habíamos pensado, lo habíamos soñado y conseguimos hacerlo realidad”.

Orgullo también como entrenador de la nueva generación: “Me quedó la pena de no poder acompañar a algunos de los niños del equipo, que competían fuera, pero estaba muy pendiente de ellos. Jacqueline volvió a proclamarse campeona de Europa y cuando me llamó llorando de alegría me emocionó muchísimo. Son tantas horas con ellos, tanto sacrificio, que vivir esos momentos me hace tremendamente feliz”.

La dificultad de competir fuera desde edades tempranas: “Los niños entrenan como auténticos profesionales, pero cuando salen fuera muchas veces se enfrentan a rivales con muchísima más experiencia. Eso siempre genera preocupación porque pueden llevarse malas experiencias. Por suerte están respondiendo muy bien y creciendo muchísimo”.

Confianza en el futuro de los deportes de contacto en Canarias: “Hubo un momento en el que pensé que podía faltar relevo, pero está llegando una nueva cantera muy fuerte. Hay niños y jóvenes que vienen pisando fuerte, la afición está apoyando mucho más y creo que tenemos futuro para rato”.

Una emoción incluso mayor al ver triunfar a sus alumnos: “No sabría decir qué es más bonito, si ganar yo o ver a mis alumnos conseguir sus metas. Creo que incluso me emociona más ver la felicidad de Jacqueline con su cinturón que ganar uno propio”.

Con una carrera ya consolidada y una trayectoria llena de éxitos, Nauzet Trujillo sigue demostrando que continúa en plena forma. Su victoria en el Fight to One no solo le devuelve al primer plano competitivo, sino que refuerza su figura como uno de los grandes referentes de los deportes de contacto en Canarias, tanto dentro como fuera del ring.

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