A pesar del traumático descenso, en las oficinas del Heliodoro se frotan las manos en un verano que pintaba muy mal y que, a pesar de todo, está resultando mucho más prolífico de lo esperado. Y es que, después de caer a Primera RFEF, la necesidad de la entidad era imperiosa en cuanto a liberar varios millones de euros de salarios inasumibles de futbolistas que debían salir, además de tratar de resolver salidas prioritarias y ventas de jugadores con cartel que no debían ser 'regalados'.

Y, de momento, y alcanzado el ecuador del mercado estival, todo parece haber salido de perlas. Al menos, eso se desprende de la marcha de piezas que contaban con fichas tan altas como la de Ángel Rodríguez, Waldo Rubio, Juande Rivas o Bodiger entre otros, además de hombres muy importantes que, obviamente, habrían sido fundamentales de no haberse producido el descenso, como Mellot, Diarra o Luismi Cruz.

Si contamos la cantidad percibida en traspasos, el club ya contabiliza más de millón y medio de euros en futbolistas como Luismi, Salvi Carrasco o Diarra, además de Teto, eso sin contar el astronómico ahorro en fichas, que estará en torno a cinco 'kilos', lo que ha permitido a la entidad operar con autoridad en el mercado de fichajes y, además, también posibilitará el entrar, de nuevo, en el mismo, para terminar de cerrar algunos refuerzos que quedan por llegar, como otro central, un centrocampista y otro jugador de banda, y podrá hacerlo con un remanente importante en sus arcas, derivado de estas beneficiosas operaciones, que refuerzan, aún más, el rol de indiscutible favorito al ascenso directo de los chicharreros.

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