La primera comparecencia pública de Manu Guill con el mercado de fichajes en marcha no decepcionó. El nuevo director deportivo tinerfeñista, no dudó en contestar de forma asertiva y directa las cuestiones derivadas a la situación de varios futbolistas de la primera plantilla, algunos de ellos en la rampa de salida.

El máximo responsable de la parcela deportiva dejó varios mensajes muy claros, especialmente a tres futbolistas y por razones muy distintas. Son Dauda, Diarra y Landázuri, y Guill quiso ser muy directo en torno a su futuro.

En cuanto a Dauda, y tal y como ha venido informando Radio MARCA, en el club tenían muy claro, desde el primer momento, que el ghanés debía salir. Las cifras de un contrato derivado de un negocio ruinoso que dejó en herencia Juan Carlos Cordero en su día son inasumibles para un Tenerife que, más allá de criterios futbolisticos, no se puede permitir, de ninguna manera, mantener una ficha de esa magnitud.

En cuando a Landazuri, otro mensaje muy diáfano. Y es que, a pesar de las intenciones del ecuatoriano de buscar una salida hacia categoría superior para mejorar sus opciones de disputar el Mundial 2026 con la selección de su país, la entidad tinerfeñista no tiene ninguna urgencia por liberar el contrato del central, toda vez que sus emolumentos son absolutamente asumibles por el club y su valor deportivo en la plantilla será muy alto.

Por último, Diarra comunicó sus intenciones de abandonar la isla a los gestores blanquiazules hace un mes, pero, tras reducir su sueldo en un 50% tras el descenso por una cláusula en su contrato, en las oficinas del Heliodoro son conscientes de que también pueden mantener al jugador de orígen maliense sin grandes problemas, aunque lo normal sería que, con el paso de las semanas, y una vez se acerque el comienzo de Liga, la situación se desbloquee de una manera satisfactoria para ambas partes.

Publicidad