Una puesta en escena histórica de Marcelinho Huertas (39 puntos y 41 de valoración), el buen hacer colectivo y el empuje del Santiago Martín, más la sorprendente aportación del recién llegado Yannis Morin, valieron para que La Laguna Tenerife se impusiera al Joventut de Badalona (96-81) en el primer partido de los cuartos de final del playoff de Liga Endesa. Habrá, en el peor de los casos, tercer partido en el feudo de Los Majuelos.
Arrancó bien La Laguna Tenerife. El combinado aurinegro, que había cedido en cinco de sus últimos siete partidos entre ACB y Champions League, necesitaba sacarse todas las dudas de encima. El propio Vidorreta había reconocido que su equipo no llegaba al playoff en el mejor momento posible. Quizá por esos pequeños nervios la falta de acierto desde el triple, pero también la altísima concentración y las grandes prestaciones defensivas de los aurinegros.
A falta de finura desde el triple (Kramer erró sus dos primeros lanzamientos), el MVP Marcelinho Huertas se echó a los suyos a la espalda y condujo a los suyos desde el principio. Al intermedio del primer cuarto, Marce había anotado 11 de los 15 puntos del cuadro local (15-9). Con una asistencia para canasta de dos, había participado directamente en 13 de las 15 unidades.
Miret pidió tiempo muerto y el Joventut espabiló lo suficiente como para ponerse por delante (15-16), pero un arreón canarista puso de nuevo las cosas en su sitio. 22-21 al final del primer cuarto.
Estaba cómodo el Canarias. Marce seguía fino, Bruno aportaba desde el triple y Shermadini y Badji conseguían frenar el poderío interior de Tomic y Pustovyi. También debutó el recién llegado Yannis Morin, que no tardó en ayudar desde la pintura.
Siempre a remolque, pero al acecho, el Joventut aguantaba pese al dominio aurinegro y se marchaba al descanso solo uno abajo (42-41). Había mucho partido por delante.
Con una discreta contribución de Shermadini de cara al aro (como pasó en Liga, se anularon entre él y Tomic), volvía a ser Marce el que tiraba del carro como un jabato. A la conclusión del tercer periodo, 31 puntos y 33 de valoración del brasileño. Absoluto recital el suyo, que se vio culminado con un buen parcial final para la ventaja aurinegra 73-64. Un colchón estupendo para manejar bien la recta final de partido.
Con el último cuarto en marcha, la magia de Huertas contagió a un Santiago Martín que empujaba con brío en las defensas, y también a sus propios compañeros. Kramer se entonó por fin con algún triple y Sastre se sumó a la fiesta.
Lo de Badalona lo intentaron hasta el final, pero Marcelinho no quiso. No hubo partido, solo el MVP de la temporada regular, que alcanzó 39 puntos y 41 de valoración para un recital histórico. Ya no hay palabras, solo orgullo. El miércoles a las 18:00, el segundo asalto en el Olímpico.
























