Llevábamos ya un tiempo sin la dosis de esperpentos políticos, pues el retrete socialista anda desbordado, y no hay día que no rebose mierda institucional, o salgan nuevas prostitutas atrapadas en la órbita de la cartera, y bragueta, del socialismo feminista. Así que hoy recuperamos la dosis, en forma de sobredosis, del esperpento de la politiquilla local.
Ha hablado la justicia, y ha dictaminado que las bicicletas no son para el verano de Santa Cruz, por lo que debe detenerse la obra del carril bici de la capital b de Canarias, por donde se iba a celebrar el Tour de la coronaria, pues Santa Cruz es etapa de escaladores, para ir del cutre y sucio Down Town, hasta el comedor social de la Cuesta Piedra, donde La Patri obra los milagros sociales.
Ayer me senté a ver cuántas bicicletas circulaban por el carril bici para mandarle el video al segundo de a bordo del dúo sacapuntas consistorial. Cero bicicletas, y desespere entre los repartidores para poder descargar.
Evidentemente, ya ha salido el aznarin AliExpress, con ese pose de sargentillo que tiene de gafas empañadas e ínfulas de estadista, para decirnos que todos estamos equivocados, y la sostenibilidad eco-Green de la urbe es un proyecto en el que avanzar. Pedro Sanchez votará por nosotros, este caballerete, circulará por nosotros.
Cuando la soberbia se junta con los complejos, bien da a luz un carril bici en una ciudad en subida, o bajadas para matarte, o vayan ustedes a saber cuál es la próxima ocurrencia del playmobil del urbanismo.
El tío Paco inauguraba pantanos, y Aznarin carriles bici.
























