Después de las bicicletas no son para el verano del caudillo gaviotero del ayuntamiento, y sus delirios de querer vivir en la meseta goda, nos llega la NASA Canaria, con una constelación de satélites para vigilar las islas. Imagino que será interesante ver como las microalgas, en realidad es la mierda que los emisarios del nacionalismo de platanera y hormigonera vomitan a la mar como gárgolas de la superpoblación de traseros que sufre Canarias.
Sí, cualquier acontecimiento científico embelesa a las tragasables de la política, y los lechones de las corbatas. Dúo de vividores echados al sol del mejor clima del mundo, que para canapés y dietas, son como los socialistas para el feminismo sudado.
Ya estamos oficialmente en verano, época que saca lo peor de las cabezas, y también de los armarios. Navidad sofocante de la que huyo como los socialistas de la Guardia Civil.
Mientras, Pedro Sánchez se oculta en el burladero del gasto militar, para contentar a la jauría ideológica sin despiojar que parasita la política a la izquierda de su banda de babor.
Me temo que Podemos ser más vagos, resucitará bajo la promesa de decir: “nos equivocamos, y ya no mamaremos más”
Espero que el ex coletas, otro empotrador mítico del mundo de la política, vuelva con sus ínfulas de estadista de canutos y palestino, para avivar la zoología política que anda huérfana de intelectuales, y sobrada de machos alfa con pose de Torrente, y fulanas atrapadas en el campo gravitacional del dinero público.
Señores dirigentes, recuerden la máxima de La Gárgola, eviten cargos feos y gordos, pues andan a dos velas, y al final, acaban en el mundo de las Jessicas y las Anaises, con la UCO en la sede del partido.
























