El Tenerife confirmó su inapelable despegue y venció, en Gijón, para demostrar que, a pesar de que las matemáticas sigan empeñadas en demostrar que la permanencia sigue siendo una empresa muy complicada, está dispuesto a pelear contra cualquiera para buscarla. Una remontada, quién sabe si para la historia, que deja a los tinerfeños dispuestos a luchar hasta el final.
Los de Cervera, que enhebraron la tercera victoria consecutiva en Liga por primera vez en más de cuatro años, y, de paso, rompieron con 11 meses de sequía a domicilio, han sumado 12 de los últimos 15 puntos, alcanzan los 31 créditos y, por el triunfo del Eldense, se fueron a dormir, este sábado, a ocho puntos de la salvación, aunque con el average perdido con los alicantinos.
























