Pase lo que pase en junio, este Tenerife lo va a pelear hasta el final. Y todo gracias a un mes de locura que ha convertido al cuadro de Cervera en un contrincante absolutamente competitivo ante cualquiera. De un plumazo, el técnico ecuatoguineano ha logrado sacar la mejor versión de futbolistas que parecían la sombra de lo que alguna vez fueron hasta hace tres meses.
La versión de los laterales, como el canterano César Álvarez, convertido en un defensor maduro con menos de diez partidos en fútbol profesional, David Rodríguez y su capacidad para competir como pocos, el resurgir de Bodiger, Waldo apareciendo como salvador en forma de asistente o goleador, la magia de Luismi de nuevo en liza, son, entre otros, los logros de un Álvaro Cervera que ha convertido a este Tenerife en un equipo de autor.
Sea como sea, y pase lo que pase en junio, la garra, la casta y el alma de este equipo han contagiado a un tinerfeñismo que, aún con el posible descenso, está orgulloso como pocas veces de su equipo.























