El doble empate ante Burgos y Deportivo de La Coruña ha parecido hundir, definitivamente, las pocas opciones que tenía el Tenerife de salvar la categoría. Todo ello, a pesar de haberse convertido en uno de los equipos más competitivos de la competición en el último mes y medio.
Y es que, a 8 puntos de la permanencia, con 18 por jugar, todo pinta demasiado épico y utópico como para que los blanquiazules hicieran el pleno necesario para mantenerse en el fútbol profesional. Y eso, teniendo en cuenta que habrá que visitar, aún a equipos aspirantes a todo como Levante o Almería, se torna en un imposible.
Pero, más allá de las sensaciones reales, la aritmética sigue diciendo que la salvación es posible. Con 33 puntos sumados y 18 por disputar, si el Tenerife es capaz de ganar los seis choques que restan de competición, se aseguraría escapar de la zona roja.
Así las cosas, las estadísticas no mienten, y, si el Tenerife lo gana todo y alcanza los 51 puntos, no descendería a Primera RFEF. Al menos, los números lo dejan bien claro en ese sentido, ya que, en las 29 temporadas que se han disputado, desde que las victorias valen tres puntos, sólo en una ocasión no fue suficiente con sumar 51 puntos para salvarse de las cuatro últimas plazas en Segunda División.
Fue en la campaña 19-20, cuando el Deportivo de La Coruña empató a 51 créditos con la Ponferradina, y acabó cayendo a la antigua Segunda 'B' por peor diferencia de goles con los bercianos. En las 28 temporadas restantes, el descenso siempre lo marcaron equipos por debajo de los 51 puntos.
























