En el momento límite, cuando más se necesita a los futbolistas determinantes, ha regresado el mejor Luismi Cruz. El gaditano, al que se le pedía, la campaña pasada, mayor implicación en acciones determinantes para el equipo, como goles y, sobre todo asistencias, terminará la temporada con unos guarismos muy destacados, en cuanto a servicios de gol se refiere.
Y es que, aunque haya estado opacado por el lamentable rendimiento del equipo durante casi toda la campaña, el ex del Sevilla, fichado en propiedad por el Tenerife el pasado verano, ha dado un paso adelante este año y, llegados a la fecha número 33 de campeonato, firma 8 asistencias y 2 goles, siendo este pasado mes de marzo, y después de varias semanas con actuaciones discretas, especialmente prolífico para el andaluz.
Con todo, en el resurgir del Tenerife de Cervera, en los tres triunfos ante Huesca, Cádiz y Granada, ha sido especialmente clave Luismi, de cuyas botas salió la asistencia a Maikel en el primer tanto ante los oscenses, y, de igual manera, botó la falta lateral que provocó el gol, en propia puerta, de Alcaraz que abrió la lata ante el Cádiz.
Por si fuera poco, ante el Granada, el nacido en el Puerto de Santa María, se destapó con un golazo de falta para completar la remontada ante los granadinos, siendo este el primer gol de falta directa blanquiazul desde hace más de tres años. En total, acciones que han valido hasta 6 de los 9 puntos que ha firmado el representativo en un momento límite.
























