La Gárgola de Rafa Muñoz: 'Taparrabo guanche'

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No, no logramos en La Gárgola escapar de la poderosa fuerza de atracción que el esperpéntico final del Club Deportivo Tenerife genera en forma de noticias grotescas; la última, señalando al colectivo arbitral, cual culpable de sus males deportivos más recientes.

El fútbol es un espectáculo lamentable, donde niñatos que salen a jugar con fijador en el pelo, la mayoría analfabetos funcionales, elevados a los altares de éxito social, no saben comportarse, bajo un ejercicio de masculinidad confundida con gritar, fingir, y tratar a la autoridad, el árbitro, como un pelele. Más o menos, un reflejo de lo que se ha convertido la enseñanza gracias al buenismo, y la sobredosis de derechos de una generación de cristal.

Que magnífico reparto, y eso que no hemos incluido en el buffet al fútbol femenino, y su alineación de rabaneras, Jennifers, y kinkis balompédicas. Ahora sí.

Por lo demás, todo sigue igual, o peor. Canaristan se consolida como destino de borrachos de Britannia, in low-cost airlines, en las que yo no vuelo, y que en algún momento nos darán una muy mala noticia en forma de un accidente, que se viene cocinando a base de desórdenes a bordo, producto de guiris que embarcan ya colocados, y ponen en riesgo el vuelo. Al canario, cualquier guiri-godo, lo adelanta por la derecha, pillen el mensaje…

Pese a ser protestante convencido, y de cuna, me fui a confesar a la catedral neo-clásica de Candelaria, la sobrevalorada Riviera de Taco, y no digo basílica, simplemente para provocar al indigenismo, recuerden que están en La Gárgola, y llegué a la conclusión que las forjas metálicas de los guanches, tampoco son monumentos protegidos, o bienes de interés cultural, como sí quieren hacer con el monumento a Franco.

Fierro de la vergüenza, que le pone el emisario lumbar hecho un flan al nacionalismo de carne fiesta, y su acomplejado compañero de cama política, el centro-derecha pepero de mocasines, que reciben a la cuca gamarra, vestidos de magos en Los Rodeos, con la banderita de Spañistan en el reloj.

Sí, después del indigenismo de taparrabo guanche, tenemos el criollismo Canario, cuya Plaza mayor, la tienen en el complejo que arrastran.

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