Cuatro años después vuelve el Tenerife a Cádiz, una plaza que no se le da precisamente mal. Obligados a demostrar que la reacción ante el Almería, al menos en juego y sensaciones, no fue un espejismo, los de Óscar Cano se plantan en el Carranza necesitados de puntos, ante otro de los ogros de una competición absolutamente vertiginosa.

Así, sin Medrano ni José León, y con las dudas, hasta última hora, de Sergio González y Aitor Sanz, los blanquiazules, aún así, podrán alinear un once de garantías ante los de Paco López. Lo normal sería que, el buen partido ante el Almería, permitiese que David Rodríguez sustituyese a Medrano en el flanco zurdo de la zaga. Por su parte, la dupla inédita Juande-Rubén Alves ocupará el centro de la defensa.

Bodiger, Diarra y Maikel se postulan para ocupar el centro del campo, mientras que Cantero oposita fuertemente a desbancar a un flojo Waldo. Arriba, de momento, Ángel parece inamovible. Mantener la línea ascendente vista ante los almerienses, una semana antes, y, al menos, estrenar el casillero de puntos, es la premisa fundamental de los chicharreros, que querrán pescar en río revuelto, toda vez que los gaditanos sólo han sumado un punto de los primeros seis.

El técnico local, sin Roger Martí ni Luis Hernández, podrá contar con el resto de futbolistas de su plantilla, y querrá ganarle la posesión y el protagonismo a un Tenerife que podría volver a ejercer el rol de equipo 'dominado' y sin balón que, por otra parte, tan bien se le dio frente al poderoso Almería del jeque.

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