El desempeño mediocre que va a firmar el Tenerife en la temporada 23-24 podría explicarse por varias razones, pero, sin duda, uno de los aspectos que han definido al equipo han sido las decisiones de su entrenador, Asier Garitano.
De hecho, uno de los aspectos más criticados por el entorno blanquiazul hacia el técnico vasco han sido sus famosas rotaciones y cambios de roles en las alineaciones titulares casi desde el inicio de campaña.
Disculpado en varias semanas por las lesiones que obligaron al director técnico a hacer modificaciones entre uno y otro partido, lo cierto es que resulta muy llamativo que un entrenador de un equipo de Segunda División, inmerso en una competición durante todo el año, salvo en cuatro semanas, no haya repetido un once inicial ni una sola vez en 33 jornadas.
Un dato que podría explicar el errático rumbo de un equipo en el que en cada una de las líneas ha habido inquilinos diferentes en casi todas las jornadas. De hecho, sólo siete futbolistas, de una plantilla en la que Garitano ha utilizado a 28 futbolistas hasta el momento, superan las 20 titularidades, y uno de ellos es el portero, Juan Soriano.
Mellot (24), Sergio González (23), Amo (23), Corredera (28), Roberto López (29) y Enric Gallego (21) son los únicos futbolistas de campo que han saltado al campo, de inicio, en más de 20 jornadas de las 33 disputadas hasta la fecha.
























