No va más. Sin margen para el error se presenta el Tenerife en uno de sus territorios más hostiles en la Península, como es el inexpugnable Ciutat de Valencia. El Levante, aspirante a todo que también está rindiendo por debajo de sus posibilidades, pone a prueba a un herido equipo, el de Garitano, que, de perder, puede empezar a mirar hacia abajo. Será este sábado, a las 20:00 (desde las 19:30 en Radio MARCA).

Y es que al entrenador vasco se le han acabado las excusas. Con el equipo al completo disponible, salvo la baja por sanción de Sergio González, tras una semana entera para planificar y preparar el duelo, y con los que han ido saliendo de lesión con más rodaje de competición, todo lo que no sea competir y tratar de sacar los necesarios tres puntos de Valencia será otro fracaso más para el proyecto tinerfeñista, que se arriesga a naufragar de forma prematura si el equipo no reacciona de inmediato.

Así, Aitor Sanz, Bodiger y Corredera se disputarán el doble pivote en la medular, mientras que lo normal es que Waldo vuelva a ser titular tras salir de su lesión. De resto, lo normal es pensar que Mellot, León y Medrano ocupen sus demarcaciones en una defensa donde la duda volverá a estar en si el director técnico sigue dándole prioridad a José Amo por delante de Sipcic.

En el ataque, Luismi recuperará su lugar en la banda derecha y lo normal es que, otra vez, Ángel y Enric se disputen la punta de ataque, por delante de Roberto López. Aunque es evidente que, con Garitano, todo es posible, cambio de sistema y de roles incluido.

En los locales, la fortaleza en feudo propio de los de Calleja queda fuera de toda duda, toda vez que buscarán su cuarto triunfo consecutivo ante su gente. Además, el entrenador de los granotas contará con casi todos sus efectivos, salvo Fabrício y Kocho. Una enfermería que sólo había tenido tan pocos inquilinos en una ocasión en todo lo que va de temporada.

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