Segunda victoria, en el top-16 de la Basketball Champions League, de un Lenovo Tenerife que sigue contando sus partidos por victorias desde finales de diciembre, con la excepción de la derrota ante el Barça a mitad de enero. Los de Vidorreta suman 6 triunfos en sus últimos 7 partidos, entre Liga y competición europea, y arrancarán un exigente mes de febrero confirmando su mejor momento de la temporada.

Los aurinegros vencieron, este miércoles, al Peristeri griego, en un choque sin demasiada historia que encarriló el equipo tinerfeño desde el primer cuarto, para sumar el dos de dos en su grupo y seguir encarrilando, poco a poco, su pase a cuartos.

La igualdad en el marcador duró dos minutos (2-4) hasta que Sasu Salin acabó con ella con dos triples consecutivos que supuso el arranque del dominio del equipo tinerfeño en este partido. A los dos triples de Salin se unió otro de Joan Sastre y el marcador saltó al 11-4 (min. 3) y con canastas de Huertas y tiros libres anotados por Ilimane Diop, el parcial se fue hasta los 13-0 (15-4, min.5) sin que el Peristeri pudiera frenar ese acierto exterior local.

La entrada de Kenny Wiliams igualó el juego, ya que le dio más efectividad ofensiva a un equipo griego que le faltó, ya no solo más fortaleza defensiva, sino acierto en ataque.

El Tenerife supo mantener la diferencia hasta el final del primer cuarto (27-14). Trece puntos que te daban un margen de seguridad, sobre todo cuando veías a un rival incapaz de romper la defensa local.

Pero llegaría el momento de Kyle Guy para aumentar las ventajas. El escolta del Lenovo Tenerife no desaprovechó su ocasión para tirar y anotar y empezar a dejar el partido encarrilado, al menos llegar al descanso con una cierta ventaja (47-25).

Tras el descanso se esperaba una reacción del equipo visitante, dirigido por Vasilis Spanoulis, pero el conjunto tinerfeño supo, en esta ocasión, controlar el juego y los minutos y aunque Williams seguía insistiendo y anotando de tres puntos, los tinerfeños supieron manejar bien su diferencia en el electrónico para mantener siempre diferencias amplias en el marcador.

Los últimos diez minutos fue un intercambios de canastas que, claramente, beneficiaron a los locales. Además, el técnico probó situaciones diferentes como poner en cancha a la misma vez a los escoltas Guy y Salín, que siempre fueron una amenaza para el rival.

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