Una final en diciembre. Eso es lo que le espera al CB Canarias, este sábado (17:00, hora canaria), en Manresa. Los de Vidorreta, que han visto frenado el impulso que firmaron en noviembre, han pagado muy caras las dos últimas derrotas en Liga (tres consecutivas con la de la Champions ante el Riga), y han visto muy mermadas sus opciones de estar en la próxima Copa del Rey de Málaga.

Así, y con la tranquilidad de saber que parece haber vuelto el mejor Jaime Fernández, MVP de la última jornada a pesar de la derrota en Vitoria, y con la plantilla casi al completo, a falta de Fran Guerra, los de Vidorreta se miden a un equipo en alza tras el golpe encima de la mesa que dieron los manresanos en el Palau, ante el Barça, el pasado miércoles (82-83), en partido adelantado de la jornada 15.

Los de Pedro Martínez, con Devin Robinson y Badio como estiletes de un equipo que es séptimo y que ve la Copa más cerca cada semana que pasa, aventajan en dos triunfos a los tinerfeños, eso sí, con un partido más, por lo que la victoria canarista metería, de nuevo, de lleno en la pelea por las ocho primeras plazas a los aurinegros.

Un duelo con tintes de final para un equipo, el tinerfeño, que, de perder, le diría virtualmente adiós a toda opción de estar en una cita de la que salió subcampeón hace apenas diez meses en Badalona.

Publicidad