Victoria vital del CB Canarias en su camino hacia el Top-16 de la Basketball Champions League. Los tinerfeños doblegaron al Darussafaka turco, este martes en la isla, y dependen de sí mismos para asegurar una primera plaza de su grupo, en esta primera fase, que les asegura evitar el incómodo 'play-in' previo a ese Top-16 que alcanzarían, de forma directa, campeonando en esta primera ronda.
Todo ello a pesar de un terrible inicio, donde los visitantes llegaron a disfrutar de una jugosa renta de 5-19 y 11-22, hasta que Vidorreta paró el partido. Tras ese impás, los aurinegros pudieron maquillarlo hasta el final de la primera manga, merced a dos triples de Abromaitis y Ristic (20-24).
Liderados por un gran Huertas, que se convirtió en el primer jugador en superar las 500 asistencias en esta competición europea, el cuadro de Vidorreta firmó un pulso muy igualado ya en el segundo periodo, cuando gracias, primero, a un parcial de 5-0, y después de varios minutos donde las defensas y las imprecisiones ofensivas de ambos mantuvieron el duelo sin canastas, hasta que la máxima igualdad se fue rompiendo, muy de a poquito, poco antes del descanso, cuando Salin, aprovechando la décima asistencia de Huertas, lo dejó en el 37-33 que reflejó el electrónico en el medio tiempo.
Pero los visitantes habían venido a vender muy cara su piel. Así, en la tercera manga, los turcos dominaron el parcial en unos diez minutos donde las defensas volvieron a dominar, a pesar de que Huertas y Ristic seguían a lo suyo, pero, esta vez, el porcentaje de acierto, sobre todo exterior, de los canaristas, no era el de la primera parte, lo que aprovecharon los de Estambul para apretarlo a falta del último cuarto (50-51).
Y no sería hasta los últimos cuatro minutos de choque cuando los isleños empezarían a amarrar un triunfo muy trabajado. Con 59-60 en el marcador, uno abajo, Abromaitis abrió el camino con un triple que luego secundarían Marcelinho con su ya famoso tiro en suspensión y Salin, también desde el 6,75 y desde los libres (71-63), que terminaron por acabar con la resistencia otomana, con la emoción final, eso sí, de mantener la renta por encima de los cuatro puntos para lograr quedarse con el average particular favorable, algo que finalmente no corrió peligro para los de negro.























