Tras la presentación de la campaña de abonos, este jueves, en el Tenerife se enfrentan a su primer gran reto en el nuevo proyecto. Y ese no será otro que el de tratar de fidelizar a la mayor cantidad posible de aficionados con todo el verano por delante, aún.

Resulta evidente que la campaña tendrá varias fases, y que muchos aficionados esperarán a las últimas semanas de agosto para renovar o estrenar su pase de temporada, pero lo cierto es que, en las oficinas del Heliodoro, se espera que la estrategia de marketing y, sobre todo, la política de precios y condiciones para abonarse resulten muy atractivas para el aficionado ya desde las primeras semanas de la misma.

Todo ello a pesar de que resta mucho, aún, para ir conociendo la confección definitiva de la plantilla y algunos de los fichajes que puedan enganchar al aficionado. Pero, más allá de eso, en el seno de la entidad se confía en que se superen con cierta solvencia las cifras de las últimas campañas, en las que, como mucho, el número de fieles abonados fue sensiblemente inferior a los 12.000, salvo la pasada campaña, cuando, gracias al tirón de la final del playoff, se rondaron los 13.000.

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