El triunfo ante el Leganés deja sentenciada la permanencia para un Tenerife que, por fin, espantó los leves fantasmas que podían aparecer en el caso de que los blanquiazules no lograsen la victoria ante los pepineros.

Con 50 puntos, la llegada al campamento base ya es una realidad para un equipo que duerme en la novena posición de la tabla y, en las últimas cuatro jornadas, tendrá el único aliciente de tratar de alcanzar la octava plaza como meta más ambiciosa.

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