El choque ante el Alavés tuvo una importante polémica arbitral. El colegiado del partido, Cordero Vega, auxiliado por Pérez Pallás en la sala VOR, se comió un claro penalti cometido por Sedlar sobre Borja Garcés, en el minuto 12 de partido.
El central alavesista golpeó el pie de apoyo del atacante cedido por el Atlético de Madrid, que se encontraba protegiendo su posición y fue derribado dentro del área. Penalti claro que, incluso tras ser revisado por la sala VOR, no sirvió ni si quiera para que Cordero Vega acudiera al monitor para revisarlo.
Pero, minutos más tarde, un claro plantillazo de Tenaglia sobre la rodilla de Nacho Martínez, que en un principio fue designado como penalti a favor de los locales por Cordero Vega, fue anulado tras acudir al VAR.
Tras corregir la acción y señalar falta a favor de los visitantes, el castigo por la durísima entrada del futbolista del conjunto vasco fue 'sólo' de tarjeta amarilla.























