Por si quedaba algún rezagado optimista pensando en que la utopía del playoff era posible, la derrota de Mendizorroza terminó por acabar con sus esperanzas. El Tenerife vivirá un final de Liga realmente descafeinado, sin mayor motivación que la de lograr las dos o tres victorias que necesitará para llegar o acercarse a los 50 puntos que garantizan una permanencia matemática que parece cuestión de tiempo.

Además, Ramis, tras el choque en Vitoria, fue muy sincero en este sentido, toda vez que, teniendo en cuenta la media de puntos que hacen falta, desde que se instauró el actual sistema de playoff de ascenso, para ser sexto, los blanquiazules deberían sumar cerca de 24 de los 27 puntos que quedan en juego. En fin, una utopía absolutamente inalcanzable.

"Nosotros tenemos que pensar en el siguiente partido, y, cuanto antes consigamos los 50 puntos, nos dejará más margen o menos. Pensar más allá es una quimera, teniendo en cuenta que hay que sumar muchísimo y es muy difícil. Hay que sumar el máximo posible lo antes posible", reconoció el entrenador tarraconense de un Tenerife al que, probablemente, la van a sobrar casi dos meses de Liga.

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