Con la salida de Álex Muñoz, el Tenerife pierde un activo mucho más importante de lo que parece. No solo por el excelso rendimiento del futbolista alicantino en las tres temporadas que ha defendido la camiseta del equipo, sino porque, en las últimas décadas, resulta difícil encontrar un ejemplo de un lateral zurdo que haya calado tanto y tan bien en el equipo.
De hecho, y desde que Federico Basavilbaso ocupase el flanco zurdo de la zaga a principios de siglo, esa demarcación, salvo en casos muy contados, ha sufrido drásticos cambios casi cada año.
Ayoze Díaz (en dos etapas), Roberto Carlos, Daniel Fagiani, Rafa Clavero, Pablo Sicilia (reconvertido), Beranguer, Raúl Llorente, Raúl Cámara (a pierna cambiada) y Samuel Camille fueron los titulares que ocuparon ese puesto hasta que Álex Muñoz haya roto los moldes de todos esos predecesores como, posiblemente, el que mejor rendimiento prolongado haya dado en esa parte izquierda de la zaga.
Por el camino, Carlos Pomares trató de suplir la baja de Muñoz por lesión, especialmente en los últimos meses, pero la diferencia de prestaciones entre ambos fue notable.
El fallido intento de ascenso ha acabado por precipitar lo que ya se daba por hecho, y era que Muñoz no iba a renovar para probar suerte en Primera División, aunque, a día de hoy, su futuro aún no se conoce, toda vez que el propio futbolista no ha determinado cuál será su destino.
























