El ascenso directo, aunque difícil, aún es posible para el CD Tenerife. Todo parte de una condición casi imprescindible para que se dé esta situación; los de Ramis tienen que sumar todos los puntos en juego (nueve de nueve). De lograr tres victorias en las jornadas que restan, los insulares terminarían la temporada con 78 puntos.
Teniendo en cuenta que el Valladolid tiene 72 y el gol average ganado frente al conjunto tinerfeño, los vallisoletanos tendrían que sumar, como máximo, cinco puntos, es decir, deberían empatar, al menos, dos partidos de los tres que restan. Por otro lado, el Eibar, que ahora tiene 74 puntos, solo podría lograr cuatro más para que el equipo canario quedara por encima.
Partiendo de la base de que el representativo debe ganar todo lo que le queda, contamos con una derrota del conjunto vasco frente a los isleños. De esta forma, el equipo dirigido por Gaizka Garitano debería, como mínimo, empatar uno de los otros dos encuentros que tiene que disputar (Leganés y Alcorcón) para que los tinerfeños queden por encima en la clasificación.
Si se diera esta situación, habría un empate a puntos que se resolvería con el gol average particular entre ambos conjuntos. La victoria por más de un gol en Ipurúa haría al Tenerife equipo de primera (dando por hecho que se dan todas las condiciones expuestas previamente). En caso de ganar por tan solo un tanto habría que acudir al gol average general, que, de momento, es favorable para los blanquiazules por siete tantos.
El CD Tenerife tendría opciones de ser segundo perdiendo, incluso, un encuentro, pero el ascenso sería casi imposible. Para ello, el Valladolid tendría que sumar solo dos puntos (dos empates y una derrota) y el Eibar solo podría cosechar un empate, además este no podría ser contra los blanquiazules.
Firmado: Borja Rguez.























