Sin palabras. Merced a un tercer periodo apoteósico, el CB Canarias derrota a Manresa (87-98) en la final de la Basketball Champions League y levanta su segundo trofeo, igualando así a San Pablo Burgos con dos campeonatos y ratificando, una vez más, el idilio aurinegro con la que para muchos ya es la segunda competición continental solo por detrás de la EuroLiga.

El duelo comenzó tremendamente igualado, los insulares tomaron ventaja pero Manresa, que jugaba como en casa debido al desplazamiento masivo de su afición, no lo iba a poner fácil. Chima Moneke, en el primer cuarto (25-27), y el rebote ofensivo, en el segundo, mantuvieron a los de Pedro Martínez en el partido y les permitieron, incluso, marcharse arriba al descanso (50-49).

Fue en el tercer cuarto cuando se desató la tormenta aurinegra. La batuta del MVP Marcelinho Huertas y el acierto coral desde el triple (Salin, Doornekmap y Wiltjer) encarrilaron un triunfo que ya no se podía escapar. El parcial fue demoledor: 17-33.

El último cuarto fue coser y cantar. Manresa lo intentó a la desesperada jugándose numerosos triples imposibles y los hombres de Txus Vidorreta tuvieron la templanza y el arrojo propios de lo que son. ¡¡Los reyes de la Champions!!

Tras la bocina final llegaron los festejos y algunos de los gestos más bonitos y emotivos de la noche. El Miribilla (afición catalana incluida) cantando "Tenerife-Tenerife", las palabras de unos emocionados Wiltjer y Huertas y la interrupción de Sergio Rodríguez durante las declaraciones del brasileño pidiéndole "no te retires nunca".

 

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