Otro esfuerzo brutal para sumar un triunfo de lo más sólido. El CB Canarias festejó este domingo su décima alegría liguera del curso a costa del UCAM Murcia (87-71), después de firmar un sobresaliente ejercicio defensivo para dejar a su rival, hasta la fecha el mejor atacante de la liga, muy por debajo de sus guarismos habituales (promediaba más de 85 puntos).
La magia y calidad de Marcelinho Huertas en la dirección (24 puntos y 5 asistencias para 27 de valoración); el paso al frente de Emir Sulejmanovic al cinco; el talento ofensivo de Wiltjer, Salin o Shermadini; el gran trabajo atrás de todos; y la capacidad y paciencia para saber leer el partido y sobreponerse a las adversidades, explican en parte la valiosa victoria de este mediodía, la primera de la segunda vuelta para los tinerfeños.
Arrancó bien el Canarias con la pareja Marce-Gio marcando territorio (6-0). Fue a raíz de la precoz segunda falta del georgiano y de las concesiones locales en el rebote defensivo por donde el UCAM comenzó a voltear el guión de inicio. El buen hacer bajo aros de Augusto Lima (8 puntos y 8 capturas al descanso) y, sobre todo, la determinación de un Taylor muy enchufado (16 puntos al intermedio), propiciaron un parcial de 2-12 (10-16).
Sin embargo, lejos de frustrarse, el grupo de Txus Vidorreta rumió el partido con inteligencia, apretó los dientes atrás y respondió con un 13-0, al son de Huertas. El buen trabajo defensivo de los anfitriones minimizaba mucho el margen de maniobra de los murcianos, que se fueron nueve abajo a la pausa (38-29).
Tras el paso por vestuarios, el cuadro aurinegro dio otra vuelta de tuerca más a su plan. Sule aprovechó sus minutos al cinco para convertirse en un factor clave, con dos triples abiertos, lo que unido al criterio de los aurinegros para mover el balón, y a las acciones al poste bajo de Kyle, desarbolaron por momentos a los de Sito Alonso (60-41, min. 30).
Lo intentó el UCAM en el último cuarto, con posesiones cortas y encomendándose a Taylor y David, pero el Canarias sofocó sus amagos de remontada desde la solidez del bloque, el oficio de Marce y varios triples providenciales de Salin, un triplazo sobre la bocina de la posesión, y Doornekamp.
Los de Txus Vidorreta sellaban así una más que meritoria victoria, average incluido, para afianzarse a la planta noble de la clasificación. Otro esfuerzo tremendo, cimentado en una gran actuación coral (hasta cinco jugadores en dobles dígitos de valoración), para celebrar la décima alegría liguera del curso.
























